Ver subir y unos pocos bajar de los carros (del metro) era como estar frente una fábrica de personas. O más bien, como una trituradora. Siempre espero que quede un espacio un poco más amplio para subir y no estar pegado a otra cara como en un vidrio, empañándole los ojos. Ese día había esperado, en los asientos, un rato largo que me permitió dormitar con música en los oídos. Como esas veces cuando uno tiene pesadillas, llegó un carro extrañamente vacío. Con los asientos ocupados pero casi nada de gente de pie. Me apresuré a subir y al constatar que no había nada anormal miré a mi alrededor. Para mi asombro parecía “el carro motel”. Hacia mi costado una pareja besuqueándose como en despedida. Un poco más allá otra pareja apretujada en la oruga que une los carros. Al frente de ellos otros sentados con pasión y piernas entrecruzadas. Cuando aún no terminaba de contar con gracia cuantas parejas habían, una abuelita entusiasmada por la escena me mira:”1313”…
Carros Calientes (mini relato 06-06-11)
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hahaha…tienes veta de escritor.
Gracias rq, siempre me ha gustado escribir. Aunque siento mas onda con escribir canciones. Es más dificil porque requiere auto descubrirse..bueno otro tema para conversar post trabajo…